Desde que apreté por primera vez las teclas de un ZX-Spectrum en 1.984 donde aprendí a escribir mis primeras líneas en lenguaje ensamblador para el Zilog Z80 (y luego millones de ellas más) he vivido en un estado de aprendizaje eterno donde, cuanto más trabajaba, menos sabía, cuanto más exploraba, más perdido me sentía. No sé cuánto no sé. Suena raro, pero mantiene mi adrenalina a raya.
Sin embargo, lo que estamos experimentando desde hace apenas unos meses acá, me ha llevado a hacer una reflexión profunda, sopesada, contrastada, analizada con detalle: ha llegado el fin de una era digital que solo ha sido el preludio de lo que viene.
Si eres programador, da igual si programas páginas webs, aplicaciones móviles o en cualquier otro tipo de entorno generador de software de gestión, preocúpate por tu futuro inminente. No, no va a ser en años, va a ser hoy.
En el último año, en IERTEC, y solo para agilizar ciertos procesos, hemos entrenado una IA conocida por todos para ayudarnos a desarrollar aplicaciones y a generar herramientas de alto valor, relacionados con la explotación y el análisis de Big Data (si, Big, 100.000.000+ semanales) que ingestan nuestros equipos.
El resultado ha sido inquietante: el sistema programa solo. Hemos tenido que corregir algunos detalles y documentar un poco más el sistema. El sistema desarrolla software por sí solo. Un momento, que no sé si me he expresado bien: el sistema desarrolla software funcional tras su despliegue en menos de 30 minutos.
Herramientas no-code, co-pilotos de desarrollo y otras herramientas transforman nuestro escenario y nos vemos abocados a tomar una de las siguientes opciones: bajamos o subimos de nivel. Aquí en medio ya no pintamos nada, e igual que hace años era necesario conocer los registros y las interrupciones de un microprocesador y hoy nadie apenas conoce ese campo, ya no hace falta que sepas programar nada, sencillamente porque no hace falta.
Subir de nivel significa abstracción (la mayoría de las tech viven en la abstracción) y olvidar la máquina para ir al negocio de la integración y la prestación de servicios digitales desde las capas más superficiales.
O bajar, que es nuestra opción. Bajar de nivel significa ir más cerca de la máquina, desarrollar microcontroladores, encapsular sensores con microcontroladores ARM o la bien-intencionada RISC-V, embeber sistemas inteligentes en circuitos de reducido tamaño, en definitiva, acercarnos más al suelo. También bajar de nivel puede significar ayudar a generar sistemas expertos (así les llamábamos hasta que llegó la IA) que ayuden a los sistemas a seguir avanzando.
Esta brecha inevitable, dejará un vacío entre la capa de abajo y la de arriba que, hasta hoy, ocupábamos los humanos con nuestros conocimientos en distintas disciplinas. Es irónico que la IA, donde más daño hará será en su lugar de origen.
¿Esto es negativo? No creo. Es positivo pero exige velocidad de transformación, toma de decisiones inminentes, cambios de rumbo. En IERTEC ya estamos encaminando nuestro futuro hacia las dos direcciones: la primera en proyección hacia la Industria de semiconductores y por otro lado, en la prestación de servicios basados en nuestras propias tecnologías.
Jaime Oliva
Chief Executive Officer de IERTEC
Marzo de 2025
